En momentos en que la crisis de la deuda en la zona Euro vuelve a agitar dudas sobre la solvencia de España o si el segundo rescate a Grecia producirá los efectos deseados, conviene centrarse en analizar uno de los temas hoy candentes en el mercado en relación a la cobertura ante probables cesaciones de pagos, los Credit Default Swaps (CDS).
Siendo que los CDS representan en sí mismos un seguro de pago contra una determinada situación, en especial, situaciones de Default, resulta necesario que el mercado y los inversores cuenten con la mayor cantidad de información posible sobre el producto. Ello no sólo en referencia al instrumento en sí y su operatoria, sino también a conocer todo el marco en el cual se desenvuelven, sobre todo, las decisiones que gatillan el pago del CDS.
En tanto el CDS actúa en casos de defaults, y ante la obligación de definir el evento crediticio que lleva al seguro a hacerse efectivo, cabe recordar que es la Asociación Internacional de Derivados y Swaps (ISDA) la encargada de tomar esta decisión.(http://www2.isda.org/about-isda/board-of-directors/)
Aunque en parte se conoce la composición del Comité de aquella –grandes Bancos como JP Morgan, Goldman Sachs, entre otros-, junto con el requisito de contar con una super-mayoría de 12 sobre 15 miembros para decidir sobre un evento crediticio, no se conoce quienes toman la decisión en forma individual. A ello cabe agregar que sus deliberaciones no son públicas, lo que implica al menos carecer de cierta información sobre los procesos de decisión.
El mecanismo de CDS y la decisión sobre el evento crediticio tuvieron su primer ejemplo con el caso de la oferta de reestructuración de la deuda griega y su segundo rescate. La ISDA determinó que el default no tuvo lugar, ya que los acreedores accedieron en forma “voluntaria” a canjear sus bonos, con el paquete de ayuda “garantizando” la solvencia.
Teniendo en cuenta este ejemplo, pero sobre todo, la realidad concreta y compleja que varios países europeos atraviesan en materia de masivas deudas, con sus consecuentes implicancias financieras y, ante la posibilidad latente de nuevos rescates, la transparencia y confianza en la información resultan vitales en el mercado de los CDS.
La primera gran víctima de este fraude, ya que no se nos ocurre otra calificación, fue la firma MFGlobal, una de las principales casas de Bolsa, tanto de Futuros como de Securities, que había invertido unos $6000 millones, en bonos de Grecia, a un muy bajo precio de mercado, con la esperanza de rescatarlos a la par, a su vencimiento o cobrar los CDS comprados para el caso de producirse un default.
Si es cierto el viejo proverbio, que dice que el que roba a un ladrón tendrá cien años de perdón, la gente de ISDA, puede estar tranquila, porque MFGlobal, hizo desaparecer, por lo menos, $ 1.600 millones de cuentas de clientes, sobre los que no se tienen noticias desde hace meses, y que provocó el cierre y la quiebra de la compañía, lo que perjudicó, en especial, a miles de pequeñas y medianas empresas agrícolas-ganaderas, que habían realizado los “hedge” de su producción a través de ella.
Al declarar ISDA que no era un Default por parte de Grecia, y al no poder MFGlobal , cobrar sus seguros, además de las maniobras antedichas, esta firma se convirtió en la Octava Quiebra en importancia, de firmas financieras, en la Historia.
Pero el verdadero motivo de la decisión de ISDA, no fue tanto el evitar a los Bancos la pérdida provocada por el default de Grecia, sino el posible contagio de otros países , lo que prococaría una catástrofe en los balances de gran parte de los Bancos Europeos, incluyendo los bancos alemanes y franceses, poseedores de grandes carteras de bonos de todos los países europeos con problemas.
Si el Estado de Bienestar europeo, quiere perpetuarse, los bancos no deben aceptar pérdidas en sus tenencias de bonos soberanos, pero sí deberán hacerlo los inversores individuales , porque les será aplicada una claúsula de “acción colectiva”, por la cual aceptan la quita en el precio de sus bonos, por la decisión de una supuesta mayoría de bonistas.
Sin duda, un fraude, que la plétora de burócratas de Bruselas, no tiene intenciones de terminar, hasta que la fuerza de las circunstancias los obligue.
Estrategia sugerida:
Combinación de puts sobre CME Group
Inversión unitaria: $ 450
Inversión mínima $ 4.500
Duración máxima: 3 meses
Riesgo totalmente acotado
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Escrito por TOPMARKETS.com 



